A los gamers europeos nos tienen manía. Ya en tiempos de los 8 bits teníamos que usar un sistema PAL que ralentizaba los juegos considerablemente, especialmente si los comparabamos con la velocidad que daba el NTSC. Esto, según se mire (y según el juego) podía ser una bendición o un suplicio. En el Speed Run que le dediqué a la versión para Master System de Sonic the Hedgehog, tuve que configurar mi emulador en el Sistema NTSC para agilizar el asunto o habría tardado como 15 minutos más en completar el juego.El caso es que uno piensa que este tipo de cosas ya no existen. Todos los gamers jugamos al mismo nivel, con las mismas posibilidades, sistemas... ¿O no?
Yo no he completado el Kingdom Hearts 2. Diablos, ni siqueira he completado el uno. Es uno de esos proyectos que me reservo para un futuro no muy lejano que ya lleva siendo aplazado casi dos años. Sin embargo un amigo me pidió ayuda con uno de sus minijuegos, y bajo la solemne garantía de no tragarme ningún spoil, accedí a ayudarle. Y con razón pedía ayuda.
El minijuego en cuestión consiste en ir volando por una ruta predeterminada con la Alfombra Mágica de Aladdin y derrotar mínimo a 65 enemigos. Algunos, como los murciélagos y una especie de pájaros, mueren de un golpe. Otros necesitan ser destruidos con el último golpe de un combo. Si se golpea a un enemigo con el embate final de uno de los combos, saldrá despedido. Esta es la única forma de derrotar a unos obesos Sin Corazón que se encuentran en los tejados de algunas casas. Es simple pero muy muy difícil: la mayoría de los intentos rondaban los 63 o 64 enemigos derrotados, algo épicamente frustrante. Sin embargo, hay una solución oculta.



